Las mujeres, ¿preocupadas por su fertilidad?

Las mujeres, ¿preocupadas por su fertilidad?

¿Preocupadas o despreocupadas? Hemos analizado diferentes estudios sobre fertilidad, para conocer el interés o el conocimiento que tienen las mujeres sobre este tema. Y las respuestas nos han sorprendido.

¿Os preocupáis por vuestra fertilidad? Nos hemos dado una vuelta por algunos países para ver qué opinan las mujeres sobre la fertilidad y para ver hasta qué punto están informadas sobre fertilidad, y hemos empezado por el Reino Unido: un estudio del Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos de UK, asegura que el 25% de las mujeres del país, en edades comprendidas entre los 18 y los 24 años, están preocupadas por su capacidad para concebir1.

Los datos en Francia según el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee, en sus siglas francesas), nos muestran que ha habido un importante descenso de mujeres en la edad fértil: lasfrancesas tienen menos hijos y más tarde, lo que está también preocupando a la sociedad francesa por el descenso de natalidad2.

Y no son las únicas: esta tendencia se mantiene en gran parte de los países europeos, como Italia, Portugal, Malta… Y España, que como ya señalamos en nuestro primer post, lidera el segundo puesto en la Unión Europea con la tasa de fertilidad más baja.

¿PERO QUÉ ES LO QUE MÁS PREOCUPA?

El Informe de Bienestar de la Mujer de Gedeon Ritcher, realizado a 7.000 mujeres de entre 16 y 59 años en siete países europeos (Francia, Alemania, Italia, España, Portugal, Suecia y Reino Unido), deja claro que este tema inquieta a una gran cantidad de mujeres. En concreto lo que más preocupa a las europeas son los siguientes factores:

  • Que los tratamientos puedan causar una gran carga financiera.
  • Que La infertilidad pueda poner en peligro el futuro que han planeado.
  • Que la infertilidad pueda privarlas de su mayor sueño: la maternidad.

En concreto, las españolas se preocupan más por el tema de la infertilidad que el promedio europeo, pues lo consideran un problema del presente y no del futuro.

Algo que nos llama la atención, es que, en España, sólo la mitad de las mujeres entre los 29 y los 45 años con problemas de fertilidad buscan información, y lo hacenprincipalmente en webs/portales online para mujeres (52%) y en centros de fertilidad (48%). Todo lo contrario que la otra mitad de las encuestadas, que no han buscado ningún tipo de información ni están interesadas en buscarla.

¿FALTA DE INFORMACIÓN?

Cuando salimos a la calle a preguntar, percibimos otro problema con respecto a la facilidad o complejidad de tener hijos, y es la falta de información ante la que se encuentran las mujeres a las que se les pregunta.

Según un estudio de la Clínica Eugin, el 55% de las mujeres españolas considera que dispone de poca o ninguna información sobre su propio nivel de fertilidad y tan solo el 43,3% sabe que la fertilidad femenina decae significativamente a partir de los 35 años.3

En España son muchos casos en los que las mujeres se encuentran divididas entre dos opiniones totalmente opuestas:

“No se si hacerle caso a mi madre y a mi abuela, que por ser de otra generación no paran de repetirme que ‘se me pasa el arroz’, o seguir retrasando mi maternidad, cosa que no me parece tan grave: mis amigas tienen más de 35 años, y la mayoría todavía no ha sido madres. Alguna vez cuando les planteo mi preocupación, me dicen que con lo avanzados que están ahora los temas de los tratamientos, que me relaje, que seguro que ahora hasta los 40 puedes ser madre sin problemas. ¿No hay presentadoras de televisión embarazadas a los 46 o a los 48?”, nos cuenta Ana Mata, subdirectora comercial de una importante empresa turística.

Este tipo de informaciones que se pueden ver en los medios de comunicación, confunden en general a las jóvenes, que no terminan de conocer realmente dónde están los límites de edad para pensar en preservar su fertilidad. A partir de los 35 años las opciones de poder quedarte embaraza van siendo menores. En cualquier caso, las españolas no estamos solas, parece que nuestras vecinas europeas se encuentran en una situación muy similar a la nuestra.

  1. https://www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/freeze-eggs-young-women-fertility-ivf-a8821351.html
  2. https://www.insee.fr/fr/statistiques/3675496
  3. https://www.eugin.es/1-de-cada-2-mujeres-considera-el-apoyo-emocional-factor-determinante-cuando-se-sigue-tratamiento/

 

¿La infertilidad es genética?

¿La infertilidad es genética?

Como hemos visto en post anteriores, muchas veces nuestra hermana, una tía o nuestra propia madre tuvieron problemas de fertilidad, y eso nos inquieta, ya que nos hace pensar que igual lo que les ocurrió a ellas, lo padeceremos nosotras.

Hemos hablado con la Dra. Ana Gaitero, Ginecóloga, Doctora en Medicina y Especialista en Reproducción Asistida, que trabaja en la Unidad de Reproducción de Sanitas Hospitales.

Doctora ¿los problemas de fertilidad son genéticos? Por ejemplo, si mi hermana ha tenido problemas, ¿qué probabilidades tengo yo de tenerlos?

La fertilidad y capacidad para concebir depende de 2 células (el óvulo de la madre y el espermatozoide del padre). Existen muchos factores que influyen en la capacidad fértil de la pareja, y sólo algunos son hereditarios.

Entonces, ¿no suele ser lo normal?

Si la paciente tiene obstruidas las trompas de Falopio o si el varón tiene alterado el eyaculado, no lo transmiten a su descendencia. En cambio, otros factores como alteraciones en los cromosomas, o la baja reserva ovárica, sí pueden heredarse.

Según esto entonces, si mi madre tuvo menopausia precoz, ¿qué probabilidades tengo de tenerla yo también?

La reserva ovárica es única de cada mujer y sí es verdad que vemos que se parece en madres, hijas y hermanas. Existen marcadores para predecirla, así que lo recomendable es que acudas a un especialista y estudie tu caso de forma individual. ¡No siempre se repite lo que le ocurrió a tu madre!

¿Qué pruebas nos podemos hacer?

Existen marcadores en sangre que predicen la reserva ovárica y con una ecografía el especialista puede también ayudarte a conocer si tus ovarios son acordes a tu edad cronológica.

¿Son suficientes estos marcadores para quedarnos tranquilas?

Estos marcadores predicen cantidad, pero no el envejecimiento de los óvulos o su capacidad para formar embriones que den lugar a embarazo. El mejor marcador de envejecimiento ovárico es la edad de la mujer y esto es un proceso fisiológico, como la aparición de las arrugas o el pelo canoso.

Entonces tenemos la opción de prevenir…

La única manera para prevenir un posible envejecimiento ovárico es conocer tus opciones y pensar con antelación si necesitamos preservar los mejores óvulos para el futuro. La divulgación e información de las opciones disponibles ayuda a la mujer a tomar decisiones importantes que pueden evitar tratamientos fallidos en el futuro.

¿Qué alteraciones genéticas en la mujer y en el hombre pueden dar lugar a problemas de fertilidad?

Si los miembros de la pareja tienen alguna alteración en sus genes pueden transmitirse a su descendencia y tener más posibilidades de aborto, de no embarazo o de enfermedades graves en el bebé. Por eso, si existen problemas para conseguir el embarazo, es interesante saber que se pueden estudiar.

¿Qué consejo les daría a las jóvenes que quieren conocer un poco más sobre su salud reproductiva?

Es importante concienciar a las mujeres de la necesidad de tener un proyecto reproductivo, de realizar revisiones periódicas con el ginecólogo y consultar acerca de su reserva ovárica, si se piensa en la maternidad a partir de los 35 años, es recomendable congelar los óvulos con mayor potencial para lograr embarazo evolutivo y bebé sano, que son los obtenidos antes de esta edad. Las técnicas de Reproducción Asistida ayudan a conseguir el ansiado bebé pero no existen los milagros, y si las células no tienen la calidad suficiente, o no hay porque la reserva ovárica de la mujer está disminuida, no podemos crearlas de nuevo. Existe la posibilidad de conservar nuestra “mejor fertilidad” y es necesario que las mujeres conozcan esta opción para evitar tratamientos fallidos en el futuro.

 

Los problemas de fertilidad de mi hermana me hicieron tomar la decisión

Los problemas de fertilidad de mi hermana me hicieron tomar la decisión

Me llamo Sandra, tengo 30 años y desde hace bastante tiempo en mi cabeza rondaba una preocupación: había vivido de cerca los problemas de mi hermana para ser madre. Fueron siete los abortos que tuvo, uno tras otro, año tras año, y en mi fuero interno, siempre planeaba la sombra de la duda de si aquello se repetiría conmigo. Eso fue lo que me decidió a preservar mi fertilidad.

“Tu hermana ha vuelto a perder al bebé”. Aquella frase que me decía mi madre se repetía en mi cabeza durante días. Además de la terrible pena que tenía por mi hermana mayor, no podía evitar sentir un vértigo difícil de explicar: en el fondo el miedo de que me pasara exactamente lo mismo que a ella, se apoderaba de mí y me hacía estar siempre con el tema en la cabeza.

Estuve muy cerca de Olivia en todo su proceso. La acompañé muchas veces al ginecólogo, a las ecografías cuando estaba embarazada, e incluso estuve allí en una de las ocasiones en las que le dieron la mala noticia de que el embarazo se había parado. Su angustia y tristeza eran enormes, y la incertidumbre también, ya que los médicos no terminaban de entender por qué los perdía si todo en principio iba bien y se quedaba embarazada con facilidad.

Su caso fue largo y emocionalmente muy duro, porque por la vía natural los perdía, pero cuando decidió probar con tratamientos de fertilidad, también fallaron. No fue hasta que acudió a la inmunóloga, cuando descubrió que tenía una enfermedad autoinmune que le provocaba los abortos. Una vez resuelto el misterio, y pinchándose heparina y tomando aspirina y corticoides en sus embarazos, por fin pudo tener a sus tres hijos, ¡los mejores, más sanos y más guapos sobrinitos del mundo!

TRAS SU DURA EXPERIENCIA… QUIERO EVITAR QUE LA MÍA SEA ASÍ

Y tras haber vivido de tan cerca toda esta trayectoria, decidí hace poco preservar mi fertilidad. Me hicieron las mismas pruebas que a mi hermana porque son genéticas, y aunque yo lo tengo más fácil que ella porque no tengo alguno de sus temas inmunológicos, sí que me han confirmado que también tengo el factor V Leiden, por lo que yo en un futuro probablemente también tendré que pincharme heparina si me quedo embarazada.

Quiero dejar claro que estas pruebas genéticas que me he hecho no tienen nada que ver con la calidad de mis óvulos, que también me han estudiado, y que parece que son muy buenos.

Lo que ocurre es que la experiencia de Olivia me dejó clara una cosa: quería poder disponer de óvulos jóvenes y sanos para minimizar riesgos: todos esos años en los que la acompañé a sus visitas al ginecólogo, y en los que nos fuimos informando de muchos temas, aprendí muchas cosas. La más relevante es que la edad juega un papel determinante en la calidad de los óvulos, tengas o no otros factores “extra” que puedan surgir, como le ocurrió a Olivia.

Así que lo que puedo deciros es que…. ¡Estoy en ello!¡ ¡En pleno proceso de vitrificación! En pocos días me toca ya la punción ovárica. He seguido el tratamiento, que por ahora me ha parecido muy sencillo, y en pocos días si todo va bien, me han dicho que me sacarán alrededor de unos 12 óvulos, que podré guardar en la clínica.

Por fin la preocupación que me acompañaba desde hace tiempo desaparecerá, y podré disfrutar con calma de mi futura decisión de ser madre con los deberes hechos, y habiendo entendido gracias a la experiencia de mi hermana, muchas cosas que jamás habría conocido de no ser por ella.

 

Mi madre me regaló la conservación de óvulos

Mi madre me regaló la conservación de óvulos

Me llamo Cristina y tengo 28 años. Nunca había oído hablar de la “preservación de la fertilidad”, y hasta hace pocos meses, no entendía la importancia que mi madre le daba a que me hiciese las pruebas para conocer mi reserva ovárica, ni su insistencia en acompañarme al ginecólogo para valorar mi fertilidad. Hasta que no me contó su historia personal y cómo había marcado su vida, no entendí lo importante que era lo que estaba haciendo por mí.

TOTALMENTE AJENA A LOS TEMAS DE FERTILIDAD

¿Y cómo empieza mi historia? Como ya os he contado, tengo 28 años, y desde hace poco trabajo de azafata en vuelos transoceánicos. Mi estilo de vida, horarios, comidas, entradas y salidas, son algo caóticos en estos momentos. No tengo novio ni tiempo para tenerlo, y hasta ahora, reconozco que tenía poco interés, información y ganas de saber nada sobre la fertilidad. Y menos de la maternidad…. Hasta que mi madre me empezó a insistir.

Cada vez que hablaba con ella, me decía que tenía que ir al ginecólogo, que era bueno revisarse y ver en qué momento de mi vida fértil estaba etc etc. Yo la verdad que no le hacía ni caso. Me considero una persona joven con mucho tiempo por delante como para estar preocupada por esos temas. Ella insistió e insistió y finalmente me contó su historia.

MADRE JOVEN… Y MENOPAUSIA PRECOZ

Mi madre me tuvo cuando era muy jovencita, con 23 años. Fue madre soltera y ha sido siempre una madre 10, entregada a mi felicidad desde que yo recuerdo, y algo marcada por el duro momento que vivió cuando tuvo que afrontar la maternidad sin la persona que quería a su lado, que la abandonó al poco tiempo de conocer el embarazo… por lo que yo no he conocido nunca a mi padre biológico.

Pero al que sí que he conocido y adoro, es al marido actual de mi madre, que para mi es realmente mi padre, ya que conoció a mi madre cuando yo tenía 7 meses y me ha criado como a una hija. Toda mi vida les pedí un hermanito, y yo sentía que aquello les incomodaba y entristecía, pero nunca pregunté por qué.

La razón es que mi madre tuvo menopausia precoz, es decir, que dejó de tener óvulos, de ovular y de tener la regla, súper joven. Con menos de 30 años, ya no tenía la regla. Aquello le afectó mucho, ya que le habría encantado volver a ser madre. Ella nunca se planteó ninguna otra opción que no fuera la de ser madre de manera natural, por lo que así fue cómo yo me quedé de hija única, y ella con el sueño “frustrado” de volver a ser madre.

ELLA ME LO REGALÓ

Fue tras contarme todo esto, que decidí ir con ella al ginecólogo y hacerme las pruebas de fertilidad. Y ante mi total sorpresa, me encontré con que estaba prácticamente en pre-menopausia, con unos índices de la hormona antimulleriana bajísimos: casi no tengo reserva ovárica. El médico nos lo dijo muy claro: si quieres ser madre en un futuro con tus óvulos, es ahora o nunca.

Y así fue como en cuestión de días decidí preservar mi fertilidad. Mi caso no ha sido sencillo: he tenido que realizarme 3 tratamientos porque me sacaban muy poquitos óvulos en cada tanda (por mi baja reserva y respuesta) pero he conseguido reunir mis 9 ovulitos, que ya descansan vitrificados por si algún día los necesito. Esto no quiere decir que seguro me quede embarazada con ellos, ¡pero desde luego que sin ellos no tendría ninguna oportunidad!

Por este motivo, nunca le daré suficientemente las gracias a mi madre por haberse preocupado por mi y haberme insistido tanto en que me informara y me revisara. Yo nunca lo hubiera imaginado, y todavía hoy estoy sorprendida de todo lo que me ha ocurrido. Me ha hecho el mejor regalo de mi vida.

 

Preservar tu fertilidad por motivos sociales

Preservar tu fertilidad por motivos sociales

Irene se prepara para una doble oposición y haber congelado sus óvulos le da tranquilidad

No tener pareja estable, no haber encontrado el trabajo que te de la suficiente tranquilidad económica, vivir todavía con tus padres, estar saliendo a las 23h de la oficina… hay muchas razones que pueden ir retrasando tu maternidad, y son los llamados motivos sociales.

Hemos entrevistado a Irene Zabala, una mujer de 36 años que decidió preservar su fertilidad porque la doble oposición a la que se está preparando no le permite tener el tiempo de pensar en ser madre. Pero tampoco se lo quiere perder en un futuro.

Irene, ¿Por qué decidiste preservar tu fertilidad?

La decisión de preservar mi fertilidad fue por un conjunto de motivos.

  • Por un lado, por mi situación actual profesional. Estoy estudiando para dos oposiciones a la vez que son muy duras: Notarías y Registro de la Propiedad. Llevo varios años con ello y todo este proceso al final es muy largo. Mi planteamiento inicial era estudiar y cuando aprobase, ya me podría permitir tener una familia, organizarme con el trabajo, tener una buena situación económica, flexibilidad… Pero llegó un momento en que pensé: “A ver, estoy haciendo esto por tener una familia, ¡¡y al final me voy a quedar sin familia por hacer esto”!!
  • Otro motivo fue el personal: tuve la experiencia de una relación muy larga de 10 años que no había terminado bien. Aunque ahora estoy feliz con mi nueva pareja y no tiene por qué volver a salir mal, no quieres que te vuelva a pasar el encontrarte con esta situación y con una edad que no es la misma que hace 10 años.
  • Otro motivo fue que tengo varias amigas a mi alrededor que empezaron a tener problemas de fertilidad. Ellas que tienen trabajo, pareja estable y quieren tener hijos, se han encontrado con que no era tan fácil.

¿Tuviste algún miedo cuando pensaste en vitrificar tus óvulos?

Siempre te entran dudas cuando estás desinformado. Mi madre es médico y estos temas no los conocía en profundidad por lo que estaba preocupada por la parte quirúrgica y con que me fueran a dejar sin reserva ovárica, pero cuando fuimos a informarnos a un centro especialista en fertilidad  de mi zona y nos lo explicaron todo, se le quitó toda la preocupación y hasta me animó. Nos lo explicaron muy bien. También pedimos para estar mucho más seguras ( ya sabes cómo son las madres… a pesar de ser médico….) opinión a un médico amigo de la familia y nos dijo que no había normalmente ningún peligro.

Suponemos que te informaron de muchas cosas. ¿Alguna que te gustaría compartir?  

Un dato que muchas veces no se conoce y que me explicaron los médicos, es que te sacan sólo los óvulos que estaban destinados a un solo ciclo menstrual.

Me explico: en cada ciclo natural, normalmente sólo crece un óvulo que si luego no es fecundado, se va con la regla. Pero lo curioso es que en ese mismo ciclo, hay muchos más óvulos en tus ovarios. Lo que ocurre cuando te realizan el tratamiento, es que les hacen crecer a todos con la medicación. Por lo que no estás “gastando” óvulos de otros ciclos, sino que estás usando todos los que tu cuerpo iba a desechar en uno solo. Es un dato que me parece importante.

En cuanto al tratamiento, las grandes preguntas que se hacen las chicas que se están planteando someterse a él es si duele, si es molesto…

Particularmente, no me dolió ni noté nada. Mis amigas que habían pasado por tratamientos de fertilidad me comentaron que igual se habían notado algo más sensibles, pero en mi caso y con sinceridad no fue así. Seguí estudiando exactamente igual que siempre. Si tuviera que decirte alguna cosa, es que me noté algo más hinchada, pero también es verdad que esos días estás más pendiente de tu cuerpo.

Irene no tuvo contratiempos durante el tratamiento y ahora tiene la tranquilidad de tener óvulos guardados por si algún día los necesita. Como muchas nos preguntáis por los pasos que hay que ir dando para preservar vuestra fertilidad, en próximos artículos os contaremos en detalle cómo fue el proceso completo que siguió Irene.