Congelación de óvulos e igualdad de género

Congelación de óvulos e igualdad de género

En estos días conmemoramos el Día Internacional de la Mujer y por eso, quiero compartir algunas reflexiones con vosotros, hombres y mujeres, porque juntos convivimos y hacemos camino.

Hola, me llamo Alicia, soy una mujer de 28 años que acaba de entrar en el ámbito profesional. Además, soy una mujer de mi tiempo y como tal, me intereso por la situación de las mujeres en el mundo que nos ha tocado vivir.

Uno de los temas de mi interés es el relacionado con la maternidad dentro de la sociedad de hoy. Conjugar nuestro rol de mujeres con el mundo profesional y personal es un reto para la mayoría de nosotras. Eso, sin olvidar el factor del reloj biológico, que es, sin duda, un gran condicionante.

Las mujeres hemos alcanzado logros sociales, económicos, culturales y políticos, pero todavía nos queda camino por recorrer. Uno de ellos es el de la igualdad entre hombres y mujeres a la hora de tener hijos. Un camino en el que, bajo mi punto de vista, no debemos renunciar a nuestra condición de mujeres y madres.

Estoy convencida de que la congelación de nuestros óvulos es un avance tecnológico y sanitario que nos ayuda a lograr esa igualdad tan necesaria. No solo para nosotras, las mujeres, sino también para los hombres. Porque en la medida en que seamos independientes para tomar nuestras decisiones, ellos se sentirán mucho más libres para decidir con nosotras e implicarse en nuestras vidas.

Hoy en día tenemos la posibilidad de gozar de autonomía corporal y reproductiva con plenas garantías de seguridad. Es una magnífica oportunidad para aprovechar las ventajas que ello nos ofrece.

Lo primero que tenemos que hacer si estamos valorando congelar nuestros óvulos es informarnos bien de todo el proceso, de las posibilidades que tenemos cada una de nosotras, y de cómo afectará esta decisión tan importante a lo largo de nuestra vida. Por lo tanto, lo primero que debemos hacer es recabar toda la información posible que esté en nuestras manos. Eso es lo que estoy haciendo yo.

Tengo que confesaros que me ha sorprendido saber que en los últimos años, el número de mujeres que ha decidido congelar sus óvulos ha crecido en un 50%. Me parece un logro de nuestra sociedad, porque quiere decir que cada vez confiamos más en el avance de la medicina y que contemplamos estos avances como un aliado a nuestra condición de mujeres y potenciales madres.

Al igual que la píldora fue un gran primer paso para ayudar a las mujeres a elegir el momento de ser madres- o, incluso, de no serlo-, hoy contamos con la posibilidad de reservar nuestros óvulos más jóvenes, gracias a un método extremadamente confiable, que nos puede ayudar a resolver otro gran condicionante para ser madres, como es nuestra edad.

¿Te has fijado en la cara de satisfacción de las mujeres que han decidido dar este paso? Está claro que esta innovación tecnológica y médica proporcionar vidas más satisfactorias para estas mujeres porque les ofrece mayores posibilidades de cumplir su deseo de tener hijos en un futuro, cómo y en el momento que ellas eligen.

Un paso adelante que celebramos en este Día Internacional de la Mujer. Enhorabuena a todas las que os habéis decidido a congelar vuestros óvulos.

Alicia.

Preservar tu fertilidad por motivos sociales

Preservar tu fertilidad por motivos sociales

Irene se prepara para una doble oposición y haber congelado sus óvulos le da tranquilidad

No tener pareja estable, no haber encontrado el trabajo que te de la suficiente tranquilidad económica, vivir todavía con tus padres, estar saliendo a las 23h de la oficina… hay muchas razones que pueden ir retrasando tu maternidad, y son los llamados motivos sociales.

Hemos entrevistado a Irene Zabala, una mujer de 36 años que decidió preservar su fertilidad porque la doble oposición a la que se está preparando no le permite tener el tiempo de pensar en ser madre. Pero tampoco se lo quiere perder en un futuro.

Irene, ¿Por qué decidiste preservar tu fertilidad?

La decisión de preservar mi fertilidad fue por un conjunto de motivos.

  • Por un lado, por mi situación actual profesional. Estoy estudiando para dos oposiciones a la vez que son muy duras: Notarías y Registro de la Propiedad. Llevo varios años con ello y todo este proceso al final es muy largo. Mi planteamiento inicial era estudiar y cuando aprobase, ya me podría permitir tener una familia, organizarme con el trabajo, tener una buena situación económica, flexibilidad… Pero llegó un momento en que pensé: “A ver, estoy haciendo esto por tener una familia, ¡¡y al final me voy a quedar sin familia por hacer esto”!!
  • Otro motivo fue el personal: tuve la experiencia de una relación muy larga de 10 años que no había terminado bien. Aunque ahora estoy feliz con mi nueva pareja y no tiene por qué volver a salir mal, no quieres que te vuelva a pasar el encontrarte con esta situación y con una edad que no es la misma que hace 10 años.
  • Otro motivo fue que tengo varias amigas a mi alrededor que empezaron a tener problemas de fertilidad. Ellas que tienen trabajo, pareja estable y quieren tener hijos, se han encontrado con que no era tan fácil.

¿Tuviste algún miedo cuando pensaste en vitrificar tus óvulos?

Siempre te entran dudas cuando estás desinformado. Mi madre es médico y estos temas no los conocía en profundidad por lo que estaba preocupada por la parte quirúrgica y con que me fueran a dejar sin reserva ovárica, pero cuando fuimos a informarnos a un centro especialista en fertilidad  de mi zona y nos lo explicaron todo, se le quitó toda la preocupación y hasta me animó. Nos lo explicaron muy bien. También pedimos para estar mucho más seguras ( ya sabes cómo son las madres… a pesar de ser médico….) opinión a un médico amigo de la familia y nos dijo que no había normalmente ningún peligro.

Suponemos que te informaron de muchas cosas. ¿Alguna que te gustaría compartir?  

Un dato que muchas veces no se conoce y que me explicaron los médicos, es que te sacan sólo los óvulos que estaban destinados a un solo ciclo menstrual.

Me explico: en cada ciclo natural, normalmente sólo crece un óvulo que si luego no es fecundado, se va con la regla. Pero lo curioso es que en ese mismo ciclo, hay muchos más óvulos en tus ovarios. Lo que ocurre cuando te realizan el tratamiento, es que les hacen crecer a todos con la medicación. Por lo que no estás “gastando” óvulos de otros ciclos, sino que estás usando todos los que tu cuerpo iba a desechar en uno solo. Es un dato que me parece importante.

En cuanto al tratamiento, las grandes preguntas que se hacen las chicas que se están planteando someterse a él es si duele, si es molesto…

Particularmente, no me dolió ni noté nada. Mis amigas que habían pasado por tratamientos de fertilidad me comentaron que igual se habían notado algo más sensibles, pero en mi caso y con sinceridad no fue así. Seguí estudiando exactamente igual que siempre. Si tuviera que decirte alguna cosa, es que me noté algo más hinchada, pero también es verdad que esos días estás más pendiente de tu cuerpo.

Irene no tuvo contratiempos durante el tratamiento y ahora tiene la tranquilidad de tener óvulos guardados por si algún día los necesita. Como muchas nos preguntáis por los pasos que hay que ir dando para preservar vuestra fertilidad, en próximos artículos os contaremos en detalle cómo fue el proceso completo que siguió Irene.