Porque yo elijo cuándo ser madre

Porque yo elijo cuándo ser madre

Esta mañana he leído una noticia en la prensa que me ha llamado la atención. De unos años a esta parte, la preservación de óvulos en España por motivos personales, laborales o sociales se ha incrementado un 261%, frente al 125% que obedece a motivos médicos.

Parece que las cosas están cambiando. ¡Menos mal! Hace unos años solía ser la opción para aquellas mujeres que pasaban por tratamientos de quimio o radio. La preservación de óvulos les daba la posibilidad de ser madres en un futuro. Pero ahora, no solo se deciden por esta práctica las mujeres que atraviesan dichos procesos médicos, sino que es una elección que toman muchas mujeres que quieren ser madres en un momento posterior de su vida. La conservación de óvulos se ve de otra manera. La mirada de la sociedad ha cambiado.

Y yo creo que a todas nos parece estupendo. Es un sentimiento colectivo porque, al final, somos muchas las que creemos que se puede ser madre sin renunciar a todo lo demás. Si lo pensamos, ¿cuántas mujeres han tenido éxito profesional a costa de renunciar a la maternidad? Algo completamente injusto.

Sin embargo, el planteamiento está cambiando y cada vez conozco más casos a mi alrededor de chicas que han tomado las riendas de sus vidas y ya no esperan a verse en una edad comprometida. Es una suerte contar con la posibilidad de preservar nuestros óvulos en perfectas condiciones, sin molestias y con la tranquilidad de que puedes tratar de ser madre en el momento en el que tú lo desees.

Ya no tenemos por qué ser madres en una edad tardía. Ni vivir angustiadas con el tictac constante del reloj biológico. Ni esperar a tener la pareja ideal para tener un hijo. Ni mucho menos dejar de crecer profesionalmente. La ciencia nos lo pone más fácil y nosotras tenemos que aprovechar la oportunidad.

Como muchas otras mujeres, puedo vivir la vida que quiero sin renunciar a ser madre. Porque, ahora, sí que puedo decir: “Yo elijo cuándo ser madre”.