La edad es un factor importante a la hora de congelar los óvulos

Recordatorio para una misma: el tiempo vuela

La edad es un factor muy importante a la hora de congelar los óvulos, ya que las tasas de éxito de conseguir un embarazo dependerán de la edad a la edad a la que se congelaron los óvulos.

“Recordatorio para una misma: el tiempo vuela”, y, ahora que tengo toda la información, también tengo que recordar que la edad es un factor muy importante a la hora de congelar los óvulos. Parece que enero de 2021 viene pisando fuerte, y no es para menos, porque últimamente parece que todos son señales… ¡Os cuento!

El otro día coincidí con Belén, la hermana mayor de una de mis amigas de toda la vida, con quien empecé a ir al insti.

Cuando éramos preadolescentes, Belén era la típica hermana mayor a la que todas nos queríamos parecer, porque nos sacaba 12 años y claro, era mayor súper guapa súper divertida y siempre andaba contándonos los planazos que tenían previstos ellas y sus amigos mientras se arreglaba, porque claro nosotras no teníamos ni la mayoría de edad, pero soñábamos con algún día poder ser así, pero por el momento simplemente podíamos fantasear con lo que ella nos contaba y tener un poquito de envidia sana.

El caso es que hacía muchísimo tiempo que no sabía nada de ella, ya que sacó la carrera de periodismo, un máster en moda y enseguida comenzó a trabajar con los grandes de la industria textil y se ha pasado la vida viajando. Pero, mira tú por donde, el otro día que estaba de compras coincidimos en la fila del súper pagando. ¡Qué alegría volver a vernos! Como teníamos tiempo, decidimos irnos a tomar un café y ponernos al día.

Belén ha llegado muy alto en su empresa. Es directiva y vive a caballo entre París, Nueva York y Madrid. Sigue teniéndolo todo. Es inteligente, guapa, elegante, superdivertida y culta. Pero, como digo, me dio mucha pena cuando me comentó que quería ser madre y no lo había conseguido. Le pasó lo típico que ya sabemos. Te entregas a tu vida profesional y lo vas retrasando. Además, con la vida que lleva no ha tenido parejas estables, hasta que encontró a John, un compañero de las oficinas de Nueva York. ¡Ahí todo cambió! E iniciaron una relación y posteriormente decidieron tener un hijo. Pero nada. La gran noticia no llegaba.

Así que fue a una clínica de fertilidad. Lo intentó, pero no funcionó. Y entonces, le explicaron que una cosa es que los avances científicos nos permitan congelar óvulos y otra muy distinta es que la edad no sea determinante, ¡y esto es algo que se nos olvida! En la clínica donde acudió le dijeron que, según la edad que tengas en el momento de la congelación de ovocitos, la tasa de éxito del tratamiento de congelación y de probabilidades de conseguir un embarazo cuando los usara varía. Yo le dije que de algo me sonaba el tema de la preservación de la fertilidad, ¡ya sabéis!

Se quedó sorprendida de que yo tuviera muy claro que la edad es super importante y que supiera que, a partir de los 35 años, nuestro potencial reproductivo va cayendo con el tiempo. No solo es que tener hijos de manera natural sea difícil, es que cuanto más joven se preserve la fertilidad, mejor. Está más que demostrado que, según la edad que tengas en el momento de la congelación de óvulos, la tasa de éxito del embarazo con óvulos congelados varía. La reserva ovárica va disminuyendo con el paso de los años y hace que las probabilidades de tener un embarazo natural se reducen considerablemente. Por esta razón, cuanto más joven se preserve la fertilidad, mejores tasas de éxito, ya que los óvulos congelados mantendrán la fertilidad exacta del momento en el que fueron extraídos y estarán disponibles llegado el momento en el que decidas ser madre.

Belén se quedó asombrada cuando me vio tan informada y me lo confirmó con tristeza. “Fíjate, con más de 40 años, la tasa de éxito es del 28%. Desgraciadamente, yo he ido a caer en el otro lado del porcentaje”. Cuando me dijo esto se hizo un silencio entre nosotras. No sabía qué decirle. Ella ya lo dijo todo. “Qué tonta he sido en no darme cuenta a tiempo, con lo fácil que me habría resultado preservar mi fertilidad y haber aplazado el momento”.

Cuando nos despedimos me dijo: “No seas tonta, Alicia. No dejes pasar tu oportunidad ¡que el tiempo vuela!”.

Congelar óvulos jóvenes aumenta las posibilidades de embarazo

Óvulos jóvenes… y cuanto antes ¡mejor!

Congelar óvulos jóvenes aumenta las posibilidades de un embarazo, ya que las tasas de éxito son las de la edad a la que se congelaron los óvulos, no la edad a la que se utilizan

Esta mañana, mientras desayunábamos, me ha dicho Juan Luis que había leído una noticia en la que un médico aconseja no aplazar los tratamientos de fertilidad por el miedo al coronavirus, ya que congelar óvulos jóvenes aumenta las posibilidades de un embarazo. Decía también que se ha producido un aumento en la demanda de información y tratamientos para la preservación de la fertilidad; para congelar óvulos fértiles y jóvenes. Las mujeres que llamaban para informarse querían garantizar su maternidad en el futuro por si fuese necesario, tal y como está la cosa.

Como nosotros hace tiempo que venimos informándonos sobre esto nos hemos alegrado mucho de que se hable de ello. Al principio, parecíamos dos bichos raros cuando sacábamos el tema con nuestros amigos. Bueno, hasta el punto de que un día nuestros Aitor y Carolina nos llegaron a decir que cómo se nos ocurría hablar de esos “temas futuristas” mientras tomábamos unas cañas, que íbamos en plan de cachondeo y no a darle vueltas a la ciencia. Juan Luis y yo nos quedamos de piedra en aquel momento. Bastante pillados, la verdad. Pero cuando Juan Luis ha leído el titular esta mañana hemos intercambiado una sonrisa cómplice y hemos recordado cómo reaccionaron nuestros amigos.

Parece ser que ‘los mundos de yupi’, en los que soñamos con encontrar el momento adecuado para cada decisión y paso que nos gustaría dar en nuestra vida, han llegado para quedarse.

El caso es que los argumentos son tan contundentes y reales como que vivimos momentos de incertidumbre -que no podemos manejar como nos gustaría, ni tomar las decisiones que quisiéramos en cada momento- y que nuestro reloj biológico no entiende de pandemias ni oportunidades. Así que la oportunidad hay que buscarla y la tenemos a mano, gracias a los avances de la ciencia, no el de las películas que se montan algunos.

Pero la noticia iba a más. Hablaba precisamente de ‘óvulos jóvenes’, un matiz súper importante. Porque esto es otro tema que la gente no tiene muy claro. Una de las ventajas que nos ofrece la congelación de óvulos es preservar nuestra juventud para lo más importante, como es la concepción de un hijo. Sobre este tema hay que insistir. Cuando hablamos sobre esto con nuestro entorno se creen que cualquier edad es buena, y que puedes congelar tus óvulos en cualquier momento, pero lo cierto es que la edad en la que congelas tus óvulos determina el porcentaje de éxito el día que quieras ser mamá.

La preservación de la fertilidad se trata de un método completamente seguro que garantiza la recuperación de los gametos hasta más de un 90% tras la congelación de los óvulos. Tiene tasas de fertilización cercanas al 75%. ¿y cuándo debo hacerlo? –os estaréis preguntando, y la respuesta es cuanto antes mejor…- Seguro que muchos ya lo sabréis,pero la edad fértil de la mujer suele llegar hasta los 35 años, que es cuando empieza a descender; así que lo ideal es congelar óvulos antes de llegar a ese límite, entre los 25 y los 35 años.

La gran ventaja es que, una vez congelados los óvulos, pueden ser utilizados en el momento en el que te sientas realmente preparada para formar una familia, evitando así problemas que por la edad o circunstancias puedan poner en riesgo tu fertilidad o hagan más difícil la concepción. Sencillamente, nos parece un método maravilloso para planificar nuestra familia, porque nos permite preservar la máxima calidad de mis óvulos y cuadrarlo en tiempo con el momento en el que decidamos ser padres.

Juan Luis dice que está deseando encontrarse con Aitor y Carol para echarles en cara la noticia que leímos esta mañana, porque está claro que no somos los únicos que se lo plantean y que no es tan “heavy” hacerlo, porque la cosa está súper inestable, dada la situación que estamos viviendo en la actualidad, en la que la incertidumbre e inseguridad parece que se han adueñado de las decisiones importantes.

La información es poder, y consultar con un especialista resulta ser la mejor decisión para nuestra tranquilidad… ¿daremos el paso de ir a una consulta en 2021?

Os mantendré informadas…

Hay mucha desinformación sobre la preservación de la fertilidad

¡Qué importante es poder elegir para decidir!

Hay mucha desinformación sobre la preservación de la fertilidad, lo que lleva a que muchas mujeres piensen en congelar sus óvulos pasados los 40 años, cuando no es recomendable

Ahora, que soplan tiempos complicados, donde la restricción es la norma, es cuando realmente tenemos que ser conscientes del tesoro que tenemos al poder calibrar lo que queremos hacer con nuestra vida. Esto me hace pensar que hay mucha desinformación sobre la preservación de la fertilidad. ¡Qué importante es tener información para poder decidir!

Me hago estas reflexiones mientras voy de camino para encontrarme con mis amigas, con las que he quedado a tomar café. Somos cuatro y cada una con una vida totalmente distinta. Dos de ellas están embarazadas. Patricia se casó el año pasado ¡Cómo pasa el tiempo! ¡Ya tenemos bebé en camino! Y Cristina no tenía pensado ser madre ahora porque lleva poco tiempo con su chico, pero las cosas se han presentado de esta manera y finalmente ha decidido que quiere tener a su bebé, así que ¡bienvenido sea! Sin embargo, Bea y yo tenemos otro tipo de situación y motivos para no dar el paso todavía….

Bea ni si quiera se plantea ser madre, ni en este momento, ni en el futuro. Dice que no es niñera para nada y que el instinto maternal ni se asoma. Así que mientras tomamos café todas juntas les comento lo de congelar óvulos y toda la información que he ido leyendo y recopilando al respecto. Porque, ejemplos como el de Bea conozco más de uno: chicas que en no se veían con una familia y cuando cambiaron de opinión y hacerlo ya era tarde o les costó mucho trabajo y tuvieron que recurrir a otros métodos (que levante la mano quien sepa de lo que hablo).

En mi caso, Juan Luis y yo, llevamos tiempo pensando sobre ello. La verdad es que andamos muy liados entre trabajo y estudios. Nos hemos tirado a la piscina y por si no teníamos bastante, nos hemos matriculado en un máster online, y con “nos” me refiero a mí, aunque también a él le afecten las entregas y no pueda contar conmigo para la repartición de las maravillosas “tareas del hogar”. Que, aunque ahora estemos más tiempo en casa, la verdad es que al día le falta horas y a la semana incluso días. ¡Solo nos faltaba andar entre biberones! Juan Luis y yo sí queremos ser padres, pero queremos disfrutarlo y poder prestarle la atención y tiempo que ahora mismo no tenemos.

Así que, entre café y café, les digo: “¿Sabéis que el término más buscado en Google con respecto a la congelacion de óvulos es ‘congelación a los 40 años’?” Las tres me han mirado como si viniera de otra galaxia, sobre todo Bea. Yo les digo que me parece incomprensible. ¿Por qué esperar tanto cuando la ciencia médica está de nuestro lado? ¡Y de una forma sencillísima, segura y cómoda! Está claro que esto pasa por puro desconocimiento.

Estoy segura de que Bea estaba pensando en películas de ciencia-ficción, con médicos extraños y dentro de una burbuja. La conozco y se las películas que se monta ella sola. Pues nada más lejos de la realidad. Es un procedimiento sencillo, se trata de una punción vaginal indolora, que dura 15 minutos y que se realiza con anestesia general tan suave, que el tiempo de recuperación apenas llega a dos horas. Y después se puede hacer una vida completamente normal. Como mucho, pueden sentirse molestias similares a las que tenemos cuando vamos a tener la regla. Vamos, que ni te enteras.

A pesar de que Patricia y Cristina ya están embarazadas se han tomado el mismo interés que Bea en saber sobre esto. ¡Nunca se sabe si mañana conviene tomar esta decisión para garantizar un segundo hijo!

De regreso a casa me alegro de haber hablado sobre esto delante de Bea especialmente. Estoy segura de que si un día se decide va a ser una madraza. Ella es impulsiva y ahora está en sus trece de no querer ni oír hablar de niños, pero no me gustaría que fuera una de las que buscan en Google saber sobre la congelación a los 40 desesperadamente. Que no, que la congelación de óvulos no es ciencia-ficción. Esto es ciencia real. Esto es ‘elegir, ‘decidir’, ‘escoger’, sin que un día estás tan tranquila y te levantas de la cama escuchando el ‘tic-tac’ del reloj biológico.  ¡Qué importante es poder elegir para decidir!

Quiero ser madre sin tener que estar pendiente del reloj biológico

Quiero ser madre sin que el reloj biológico me agobie

Quiero ser madre sin tener que estar pendiente del reloj biológico y congelar mis óvulos me da un respiro que podemos emplear para continuar formándonos.

Si antes del verano pensábamos que la incertidumbre saldría de nuestras vidas porque la pandemia estaba superada, ya estamos comprobando que no es así. Esto me ha hecho reflexionar, y he tomado la decisión de que quiero ser madre sin tener que estar pendiente del reloj biológico. Caminamos hacia un mundo incierto, del que no sabemos bien cómo vamos a salir. Pero lo que sí sabemos desde siempre es que el reloj biológico de la mujer sigue su curso y la verdad, no tengo ganas de agobiarme por ello cuando cada vez estoy más convencida de que la ciencia está de nuestra parte. No solo de las mujeres, que, al fin y al cabo, somos las primeras implicadas en tomar la decisión de congelar nuestros óvulos. Cada vez estoy más convencida de que un avance tan importante como es la preservación de la fertilidad es un beneficio para toda la sociedad.

Porque, al fin y al cabo, tomar la decisión de congelar nuestros óvulos nos da un margen de respiro que podemos emplear para continuar formándonos, por ejemplo, o para crecer en nuestro desarrollo profesional. Aspectos que repercuten directamente en todo nuestro entorno. O simplemente, para seguir disfrutando de nuestra vida actual.

No soy la única que opina así. El otro día estuve hablando con mi amiga Marga sobre este tema. Ella no se ha preocupado por informarse sobre todo esto como lo estoy haciendo yo, pero lo que sí tiene muy claro es que, en este momento, no tiene ‘activado el deseo de ser madre’ como dice ella. Es más, dice que ni siquiera tiene claro si va a querer serlo algún día. Pero claro, las dos pensamos lo mismo. Ahora somos jóvenes y vemos que tenemos años por delante. Pero también es cierto que conocemos a muchas mujeres a nuestro alrededor que pensaban como nosotras y cuando han sentido la llamada de la maternidad o han pensado que podría ser un buen momento, ya era tarde y, en el mejor de los casos, les ha costado muchísimo trabajo conseguirlo, se han encontrado con la infertilidad, que puede deberse a múltiples causas, a una obstrucción de las Trompas de Falopio o a una endometriosis, entre otras muchas.

Yo estoy más convencida que Marga con la idea de congelar mis óvulos, pero la verdad es que ella se lo está pensando también. Nos gusta nuestra vida actual y no queremos sentir el ‘tic-tac’ del reloj biológico sin necesidad alguna cuando tenemos soluciones a nuestro alcance. Tampoco queremos que la situación que estamos atravesando a nivel mundial a causa de la pandemia, condicione nuestra perspectiva de ser madres cuando así lo decidamos.

Creo que hay que dar a conocer a las mujeres que tenemos esta posibilidad. Casi todas las que conozco a mi alrededor han leído algo sobre esto en alguna ocasión, pero tengo la impresión de que la mayoría no está concienciada. Algo que no entiendo porque lo que sí sabemos es que, a partir de los 35 años, las posibilidades de ser madre se reducen notablemente, nos guste o no. Como también sabemos que los mejores óvulos son los de nuestra juventud.

Por lo tanto, creo que es hora de que cada vez más mujeres sepan que el proceso de congelación de óvulos no conlleva transformar nuestra vida, sino que es totalmente compatible con el día a día, ya que no requiere de una asistencia continua al ginecólogo ni de cuidados especiales que nos impidan hacer deporte o ir a trabajar y el someternos al tratamiento de fertilidad para extraer nuestros óvulos tampoco nos trastorna ni altera nuestra vida, además el momento de la extracción de óvulos, es una intervención ambulatoria que apenas dura 15 minutos y para la que no hay que prepararse como una cirugía ¡ni mucho menos!….  Es completamente seguro y sin apenas molestias porque en todo momento estás en manos de un equipo multidisciplinar de especialistas que te informan sobre el proceso. Lo que sí es recomendable es hacerlo antes de los 35 años.

Yo desde luego estoy cada vez más convencida. Marga no me lo ha dicho, pero cada vez que le cuento algo sobre esto, siento que me escucha con más atención. Estoy segura de que se lo está pensando. Siempre hemos hablado de querer ser madres, pero también de nuestras inquietudes personales y profesionales, por eso sé que aún nos quedan sueños por cumplir antes de ser mamás y … en definitiva, sentir que podemos decidir en todo momento, y la congelación de óvulos la percibo como un respiro en esta frenética carrera por querer seguir disfrutando de la vida.

Congelación de óvulos para paliar la temida infertilidad

Vitrificación de óvulos para paliar la temida infertilidad

España es uno de los países con las tasas de natalidad más bajas, principalmente porque se ha retrasado la edad de la maternidad. La congelación de óvulos es un método para paliar la temida infertilidad

Hola, amig@s. Aquí estoy de nuevo con mis reflexiones sobre las posibilidades que nos ofrece la congelación de óvulos para paliar la temida infertilidad. Lo que os voy a contar viene al hilo de un artículo que he leído sobre el ‘tabú de la infertilidad’. Parece ser que, en España, hay miles de parejas que tratan de tener hijos sin resultado[1]. Pero lo más triste es que no se atreven a decirlo. Y, por tanto, muchos de ellos no buscan soluciones. Una pena, porque la ciencia y la tecnología unidas de la mano están favoreciendo revertir e, incluso, anticipar estas situaciones.

Según el artículo al que hago referencia, hay varios motivos para que la dificultad para tener hijos siga siendo un tema del que no se habla lo suficiente. Uno de ellos tiene que ver con que, a pesar de que parece que nuestra sociedad ha avanzado en el rol que se asigna al hombre y a la mujer, como que todavía se asocie la fertilidad masculina a la virilidad y que la maternidad se siga considerando prioritaria como rol de la mujer. Esto se traduce en una presión sobre nosotras porque en la mayoría de los casos, se nos asigna la ‘responsabilidad’ de tener hijos.

Todos sabemos que este factor plantea dilema entre el deseo de desarrollarnos plenamente como mujeres en todos los ámbitos, como lo han hecho ya los hombres, y el retrasar el momento de ser madre, con los problemas que ello conlleva.

Solo hay que fijarse en el paisaje demográfico infantil. Cada vez más parejas no tan jóvenes son padres por primera vez. Está claro que hay muchas parejas que acuden a métodos de reproducción asistida porque, como se suele decir vulgarmente, ‘se les ha pasado el arroz’ y sus posibilidades son cada vez menores, ya que el reloj biológico no para a medida que avanza la edad de la mujer.

Y no estamos hablando solo de un tema que afecte a España y a las mujeres españolas. Según un estudio llevado a cabo por el Institut Marquès, en diez países europeos diferentes con la participación de más de 1.700 personas, la percepción de rechazo social a hablar de estos temas ha crecido un 11% y nuestro país ha pasado de ser el país más abierto de mente en 2014, a caer al tercer puesto en tolerancia.

Visto el panorama, yo me hago esta pregunta. ¿Qué ocurriría si estas parejas hubieran recurrido unos años antes a la congelación de los óvulos de la mujer? Seguramente, muchas de estas parejas habrían tenido mayores posibilidades de ser padres de una manera más tranquila. Sin la presión social, económica ni laboral que todavía recae sobre las mujeres.

Por supuesto que me parece fenomenal que las parejas puedan recurrir a la reproducción asistida – insisto, la ciencia y la tecnología, unidas a la medicina, están de nuestra parte-. Pero ello no quita que existan otras posibilidades que podemos llevar a cabo desde edades tempranas – como es el caso de la congelación de óvulos – que gracias a ser un método fácil y seguro nos permite tomar decisiones con tiempo suficiente.

De esta forma, podemos elegir nuestro momento de ser madres, sin tener que tomar la decisión precipitadamente ni arrepentirnos más tarde… De hecho, Juan Luis y yo tenemos pensado acudir a mi ginecólogo para que nos recomiende cómo comenzar con el proceso de retrasar la maternidad de una forma segura.

[1] https://www.lgs-analisis.es/una-de-cada-seis-parejas-sufren-problemas-de-fertilidad-en-espana/

 

El propósito de esta página web es proporcionar información educativa.

Consulta siempre a tu médico si estás preocupada por tu salud.

  Web Médica Acreditada. Ver más información