Ciclo femenino
y fertilidad

Tomar el control de tu fertilidad

La fertilidad puede ser un tema delicado y varía tanto de persona a persona que es imposible decir si una mujer en particular concebirá, cuándo o con qué facilidad.

Muchos de nosotros ni siquiera pensamos en la fertilidad cuando somos jóvenes; solo cuando se convierte en un tema importante descubrimos lo poco que sabemos sobre nuestro propio cuerpo. Esta sección de Opciones de Fertilidad te ayudará a comprender mejor qué significa la fertilidad y cómo se define la infertilidad. Exploraremos el tema desde una perspectiva práctica para que puedas tomar decisiones informadas sobre tu propia fertilidad, cuando estés listo/a.

¿Qué afecta a tu fertilidad?

Edad y fertilidad

En el mundo desarrollado, cada vez más personas retrasan la maternidad; la edad media en Europa para que una mujer tenga su primer hijo es de 30 años.

No todas las personas que desean tener hijos están en condiciones de tenerlos antes de los 35 años. Vidas ajetreadas, no encontrar la pareja adecuada, centrarse en otras cosas: no siempre es posible ajustarse al reloj biológico.

Existen muchas razones por las que tener una familia a una edad temprana no siempre es posible o deseado:

  • La gente espera tener vidas plenas, divertidas y ocupadas, centradas en su carrera, educación, viajes y vida social, en lugar de "sentar cabeza" como se esperaba de las generaciones anteriores.
  • Muchas personas sienten que desean tener una relación estable a largo plazo con seguridad financiera y un hogar adecuado antes de formar una familia.
  • Una población más móvil implica que muchas personas no viven cerca de su familia extensa, lo que significa que las redes de apoyo tradicionales no están disponibles; en algunos países esto implica pagar por el cuidado de los niños, lo cual puede ser inasequible para muchas personas.
  • Las mujeres se sienten cada vez más empoderadas para decir que no quieren tener hijos, o que aún no quieren tenerlos.

Lamentablemente, a la biología no le importan nuestros sentimientos ni lo que sucede en nuestras vidas.

Sabemos que la fertilidad comienza a disminuir en las mujeres a partir de los 30 años (en los hombres ocurre un poco más tarde), pero ¿qué significa eso realmente?

Tener hijos más tarde que antes significa…

…mayor dificultad para quedar embarazada

Con la edad, puede resultar más difícil quedarse embarazada, y las probabilidades de concebir con éxito, ya sea de forma natural o mediante reproducción asistida, disminuyen gradualmente.

A medida que el ciclo menstrual se acerca a la menopausia, puede resultar difícil saber con exactitud cuándo se produce la ovulación, si es que llega a producirse.

…mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto

Un estudio reveló que las mujeres mayores de 40 años tenían más probabilidades que las más jóvenes de padecer diabetes gestacional e hipertensión arterial, sufrir partos de nalgas (cuando el bebé nace con los pies primero en lugar de la cabeza) y abortos espontáneos, necesitar intervenciones durante el parto (por ejemplo, parto con fórceps o cesárea), tener partos prematuros y tener bebés con bajo peso al nacer o que necesiten cuidados intensivos después del parto.

…mayor riesgo de tener un hijo con una afección médica

Cuando un óvulo es fecundado, combina los cromosomas de ambos progenitores. En óvulos más maduros, este proceso tiene mayor probabilidad de fallar; cuando esto ocurre, el embrión desarrolla anomalías genéticas. Algunas de estas anomalías causan afecciones como el síndrome de Down.

Un error común es creer que si tienes más de 35 años y dificultades para concebir, puedes recurrir a la fecundación in vitro (FIV) u otro tipo de reproducción asistida. Sin embargo, en lo que respecta a la fertilidad, la edad de los óvulos de la madre es uno de los factores más importantes, y muchos de los problemas que se presentan durante la concepción natural también afectan a la reproducción asistida.

¡Pero no todo son malas noticias!

Quizás te alivie saber que:

La preservación de la fertilidad podría ser una opción.

Consiste en congelar tus óvulos cuando eres joven para poder usarlos más adelante, lo que reduce drásticamente el riesgo de sufrir muchas de las complicaciones y dificultades que conlleva intentar formar una familia con óvulos de mayor edad. Puedes leer más sobre la congelación de óvulos en nuestro artículo.

Tener un bebé a una edad avanzada es bastante común.

Muchas mujeres tienen bebés sanos a finales de los 30 y principios de los 40. Que los riesgos sean mayores no significa que sea una garantía.

Cada mujer es diferente.

Y a veces, cada ciclo también es ligeramente diferente. Es imposible predecir si una mujer en particular tendrá o no un embarazo exitoso en un momento dado. Pero cuanto más comprendas tu cuerpo, tu ciclo y tu fertilidad, mejor informada estarás.

Condiciones de salud

La fertilidad es un tema complejo: abarca no solo la probabilidad de quedar embarazada, sino también la probabilidad de llevar el embarazo a término y la salud del bebé.

Existen muchos factores que pueden afectar la fertilidad de diversas maneras. La edad es probablemente el más importante, pero la salud y el bienestar general también pueden influir. Aquí tienes una guía rápida sobre las afecciones que suelen afectar la fertilidad femenina . Si crees que podrías tener alguna de estas afecciones, consulta con tu médico para ver si hay algo que se pueda hacer al respecto.

Problemas de ovulación

Síndrome de ovario poliquístico e infertilidad (SOP)

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) puede causar diversos problemas, como menstruaciones irregulares o incluso la ausencia de menstruación. Esto significa que el cuerpo no ovula con normalidad, por lo que resulta mucho más difícil quedar embarazada.

Problemas de tiroides y fertilidad

Tanto el hipertiroidismo como el hipotiroidismo pueden impedir la ovulación y afectar el ciclo menstrual, dificultando la concepción y el mantenimiento del embarazo. El hipotiroidismo puede causar fatiga y aumento de peso, afectando también la libido y la fertilidad, mientras que el hipertiroidismo puede provocar ansiedad y taquicardia.

Insuficiencia ovárica prematura (IOP) y concepción

Esto ocurre cuando los ovarios dejan de funcionar con normalidad antes de los 40 años. Puede parecerse a la menopausia, pero no es exactamente lo mismo: es posible que aún puedas quedar embarazada con insuficiencia ovárica prematura, quizás mediante reproducción asistida, pero después de la menopausia no puedes concebir de forma natural ni espontánea.

Problemas del sistema de órganos reproductores

Cicatrices

Las cirugías en la zona pélvica y, en ocasiones, el parto pueden provocar cicatrices en las trompas de Falopio, el cuello uterino o la vagina. Estas cicatrices pueden afectar el funcionamiento de estos órganos o dificultar e incomodar las relaciones sexuales.

Miomas y fertilidad

Un mioma es una masa de células que forman estructuras redondeadas, generalmente ubicadas en la pared del útero. No son cancerosos y pueden no causar ningún problema, pero a veces pueden obstruir el paso del óvulo hacia el útero o impedir su implantación tras la fecundación. Los miomas son más frecuentes en mujeres de entre 30 y 50 años.

Pólipos, quistes y menstruaciones irregulares

Estos crecimientos pueden aparecer en los ovarios, el cuello uterino y el útero, o alrededor de ellos. Generalmente no son cancerosos, pero en algunos casos pueden volverse cancerosos si no se tratan durante mucho tiempo. Algunos quistes pueden medir varios centímetros y causar mucha incomodidad.

Endometriosis e infertilidad

En la endometriosis, el tejido que normalmente crece dentro del útero comienza a crecer fuera de él. Esto puede provocar menstruaciones irregulares, dolor (que a veces es debilitante) y menor fertilidad.

Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección en la zona pélvica que puede causar daños y cicatrices en el sistema reproductivo. A veces, los síntomas son leves, pero en ocasiones son más graves y pueden provocar malestar general. La EIP suele ser consecuencia de infecciones de transmisión sexual.

Medicamentos

Analgésicos y fertilidad

El uso prolongado de algunos analgésicos se ha relacionado con una menor fertilidad en hombres y mujeres, y puede afectar la salud del feto en desarrollo. Siga siempre las indicaciones de su médico o farmacéutico al usar analgésicos.

Quimioterapia

En la quimioterapia se utilizan muchos medicamentos diferentes, y algunos pueden causar infertilidad permanente. Si va a someterse o está a punto de someterse a quimioterapia, su equipo médico debe analizar las opciones con usted antes de comenzar el tratamiento.

Tratamientos para la psicosis y la retención de líquidos

Algunos medicamentos, como los antipsicóticos (por ejemplo, el aripiprazol, utilizado para tratar la esquizofrenia) y los diuréticos (por ejemplo, la espironolactona para el edema), pueden afectar el ciclo menstrual y la fertilidad mientras se toman.

Problemas médicos que afectan a todo el cuerpo

Menopausia y fertilidad

Si bien aún es posible quedar embarazada durante la perimenopausia (los meses o años previos a la desaparición de la menstruación), las probabilidades son extremadamente bajas. Una vez que la menstruación cesa definitivamente, significa que ya no se ovula y, por lo tanto, ya no es posible quedar embarazada de forma natural.

El estrés y la menstruación

El estrés constante durante largos periodos de tiempo puede tener un gran impacto en tu bienestar físico y mental. Hay muchos procesos complejos en juego, por lo que es difícil determinar con exactitud cómo o por qué el estrés afecta la fertilidad, pero tomarse más tiempo para relajarse adecuadamente no puede hacer daño y, además, puede hacer que el sexo sea más placentero.

Fumar, beber, las drogas y la infertilidad

Fumar y vapear tienen un efecto negativo en casi todos los aspectos de la salud, incluida la fertilidad, y las fumadoras tienden a tener más problemas para quedarse embarazadas que las no fumadoras.

El consumo de alcohol no está directamente relacionado con la infertilidad, pero si bebes grandes cantidades con frecuencia, aumentas las probabilidades de sufrir problemas como lesiones, intoxicaciones y ciertas enfermedades, ¡por no hablar de tomar malas decisiones!

De igual modo, si bien las drogas ilícitas pueden no afectar la fertilidad directamente, sí pueden afectar al feto en desarrollo. Las personas con adicciones también son más propensas a realizar actividades de riesgo, como conducir bajo los efectos de las drogas, lo que a su vez aumenta el riesgo de sufrir lesiones potencialmente mortales.

Peso y fertilidad

El sobrepeso o el bajo peso pueden afectar la fertilidad.

Recuerda que cada mujer es diferente; si alguno de estos problemas te afecta, no significa necesariamente que no puedas tener un bebé, ni ahora ni en el futuro. En general, llevar un estilo de vida saludable y buscar ayuda para cualquier problema médico es la mejor manera de controlar tu fertilidad.

Medio ambiente y estilo de vida

La vida en el siglo XXI puede ser muy intensa, así que no es de extrañar que nuestro estilo de vida afecte nuestra salud y bienestar. La fertilidad forma parte de ello, por lo que si te preocupa este tema, es bueno saber que hay ajustes que puedes hacer para ayudarte.

Nuestra fertilidad y bienestar se ven afectados por múltiples factores.

Factores de nuestra fertilidad y bienestar

Estilo de vida y fertilidad

Mujer fumando

Todos sabemos que fumar, beber, comer comida basura y no hacer suficiente ejercicio son hábitos poco saludables, pero ¿sabías que podrían estar afectando tu fertilidad? Si bien puede que no exista una relación directa, optimizar la fertilidad implica optimizar tu salud en general.

El alcohol puede contribuir al aumento de peso, lo que conlleva sus propios problemas de fertilidad y del ciclo menstrual, mientras que la nicotina puede tener un efecto negativo en la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.

Tu trabajo y tu entorno laboral

Un trabajo ajetreado y exigente con largas jornadas —sobre todo si pasas mucho tiempo de pie— puede ser agotador física y emocionalmente. Pero no hace falta tener un trabajo activo y de alta presión para sufrir agotamiento o estrés.

Tu red de apoyo

¿Tienes personas a las que recurrir cuando las cosas se ponen difíciles? ¿Familiares o amigos que te apoyan? ¿Una pareja que te brinda apoyo? Los seres humanos somos seres sociales y nos sentimos mejor cuando no estamos solos. Incluso los introvertidos necesitan contacto humano. Sentirse parte de una comunidad o tener una relación segura puede ser fundamental para afrontar el estrés y otros problemas de salud mental que, de otro modo, podrían resultar abrumadores y afectar nuestra salud física.

Estrés, depresión y ansiedad

Puede resultar difícil tener ganas de socializar o tener citas románticas cuando uno se siente estresado o deprimido. Una mala imagen de uno mismo también puede llevar a evitar la intimidad, y si se desea concebir de forma natural, esto sin duda afectará las posibilidades de quedar embarazada.

Siempre es bueno priorizar el autocuidado y encontrar tiempo para uno mismo. La relajación es diferente para cada persona. Sea cual sea la forma que adopte tu descanso, es un buen hábito incorporar un poco de tiempo a tu rutina diaria.

Si llevas un registro de tu ciclo menstrual, también puedes anotar cómo te sientes. Puede que simplemente esté relacionado con tu ciclo y las fluctuaciones hormonales, pero incluso si no es así, sigue siendo beneficioso escribir tus sentimientos en lugar de tenerlos dando vueltas en tu cabeza.

Tiempo

Mujer practicando Yoga

Nunca es suficiente, ¿verdad? Entre trabajar todo el día o toda la noche, quedar con amigos, ir a clases de spinning, controlar la ingesta de agua, escribir en un diario, seguir una rutina de belleza, usar las redes sociales, cocinar, hacer la compra, pagar las facturas y tratar de mantener la colada al día, es difícil encontrar la energía y el tiempo para una cita romántica o una vida sexual plena.

Aunque no te sientas estresado por el ritmo de vida, puede que esté afectando a tu cuerpo sin que te des cuenta. Tomarte un tiempo para relajar la mandíbula y bajar los hombros podría ser justo lo que necesitas. ¿Por qué no probar alguna práctica de mindfulness para reconectar con tu cuerpo?

Métodos naturales para aumentar la fertilidad

La fertilidad es compleja y muchos factores influyen en ella. Algunos de estos factores son inevitables; la edad es probablemente el más importante, junto con ciertas afecciones médicas. Sin embargo, existen otros factores que sí podemos controlar, y los analizaremos a continuación.

Fertilidad y obesidad

Tener bajo peso puede afectar el ciclo menstrual e incluso interrumpir la menstruación temporalmente. Las mujeres necesitan cierta cantidad de grasa corporal para ovular, por lo que un IMC inferior a 19 o una constitución física muy atlética (alta masa muscular, bajo porcentaje de grasa) pueden dificultar mucho la concepción.

Asimismo, el sobrepeso puede disminuir las probabilidades de quedar embarazada. Un alto porcentaje de grasa corporal puede interferir con la ovulación, y el sobrepeso o la obesidad (IMC superior a 30) pueden alargar el tiempo necesario para concebir de forma natural.

Alimentos que favorecen la fertilidad

Si bien no existe ningún alimento mágico que pueda mejorar su fertilidad, los estudios han demostrado que la dieta mediterránea influye positivamente en la salud y está relacionada con mejoras en la obesidad y la resistencia a la insulina, un factor importante para la fertilidad.

La dieta mediterránea se centra en alimentos no procesados, con abundantes verduras, cereales integrales, aceites vegetales, mariscos, huevos y frutos secos. El sabor se aporta con hierbas y especias en lugar de sal y azúcar, y las grasas provienen de plantas y pescado, en lugar de carnes procesadas y bollería.

Medicinas complementarias y alternativas (MCA)

Muchas empresas están dispuestas a asegurar que su producto o procedimiento puede hacer maravillas, pero ¡cuidado! Si has investigado alguna terapia complementaria y alternativa (TCA) y te interesa probarla, siempre es recomendable consultar con un especialista en fertilidad u otro profesional de la salud antes de gastar tu dinero o hacerte ilusiones.

Sin embargo, aunque no se ha demostrado su eficacia, algunas terapias complementarias y alternativas podrían ser beneficiosas, ya que promueven la relajación. Dado que el estrés puede influir en la fertilidad, cualquier cosa que ayude a recuperar el equilibrio puede, al menos, contribuir a que te sientas mejor a corto plazo. Es poco probable que la acupuntura, la meditación, los masajes y el yoga causen algún daño.

Ejercicio y fertilidad

Estar en forma y gozar de buena salud es fundamental para la fertilidad, aunque es importante no excederse. Se ha demostrado que el ejercicio excesivo, sobre todo combinado con una dieta baja en calorías, afecta la ovulación y la menstruación, y puede causar dificultades para concebir. Se recomienda realizar un máximo de 4 horas semanales de ejercicio intenso para la salud en general, y al menos 2,5 horas semanales de actividad física.

Tabaquismo y fertilidad

También se ha demostrado que el vapeo afecta la fertilidad tanto masculina como femenina.

Es bien sabido que fumar cigarrillos aumenta el riesgo de cáncer y enfermedades cardíacas, pero ¿sabías que también puede afectar tu ciclo menstrual y tu fertilidad? Las mujeres que fuman tienden a tardar más en concebir, tienen más probabilidades de sufrir un aborto espontáneo, menos probabilidades de éxito con la fecundación in vitro e incluso pueden llegar a la menopausia antes que las mujeres que no fuman.

Fertilidad masculina

Si tienes más de 35 años y aún no tienes hijos, probablemente al menos una persona entrometida te haya recordado que deberías darte prisa porque tu fertilidad disminuirá.

Por supuesto, nadie le dice eso a los hombres. La menopausia es como una bomba de relojería para las mujeres que desean formar una familia, pero los hombres no tienen la misma meta en cuanto a su fertilidad.

¿O no?

Los hombres también pueden perder su fertilidad.

Los hombres pueden producir esperma durante toda su vida, por lo que no existe una "menopausia masculina" que indique que ya no pueden tener hijos. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que la fertilidad masculina disminuye con la edad.

Si un hombre tiene más de 45 años, puede tardar hasta cinco veces más en concebir que si tuviera 25 años o menos. Cuando el hombre tiene más de 40 años, la probabilidad de concebir en un período de 12 meses disminuye un 30% en comparación con si el hombre tiene menos de 30 años.

La edad del hombre también afecta las tasas de éxito de la FIV. Un estudio encontró que cuando tanto el hombre como la mujer tienen entre 35 y 39 años, la tasa de concepción es del 29 %, pero esta desciende al 18 % si la mujer tiene entre 35 y 39 años y su pareja es cinco o más años mayor.

La fertilidad masculina se produce gradualmente.

Las mujeres suelen experimentar una caída drástica en su fertilidad entre los 30 y los 40 años, mientras que en los hombres la disminución es mucho más gradual y comienza a una edad más avanzada. La fertilidad masculina generalmente empieza a descender entre los 40 y los 50 años.

Un estudio francés reveló que la capacidad reproductiva de las mujeres disminuye a partir de los 35 años , mientras que en los hombres esto ocurre aproximadamente a partir de los 40. Otras investigaciones concluyeron que antes de los 34 años no se observaba ningún cambio significativo en la concentración, la motilidad, la morfología o el volumen de los espermatozoides, pero que después de los 40, tanto la concentración como la morfología de los espermatozoides habían disminuido.

¿Qué factores afectan a la fertilidad masculina?

Existen dos formas principales en que la fertilidad masculina puede disminuir con el tiempo:

  • Cambios que afectan la libido y causan disfunción eréctil (DE)
  • Cambios en la producción de esperma y semen

Los científicos también han descubierto que, a medida que los hombres envejecen, los espermatozoides muestran una mayor fragmentación del ADN, lo que a su vez aumenta los defectos cromosómicos que desencadenan el aborto espontáneo.

Libido y disfunción eréctil

Cuando un hombre tiene dificultades para lograr una erección, se habla de disfunción eréctil. Sin erección, el hombre no puede eyacular los espermatozoides que fertilizan el óvulo y permiten la concepción. La disfunción eréctil puede tener diversas causas, como niveles insuficientes de testosterona y mala circulación sanguínea. El riesgo de sufrir disfunción eréctil grave aumenta un 300 % entre los 40 y los 70 años , y el de sufrir disfunción eréctil moderada, un 200 %.

A medida que los hombres envejecen, su equilibrio hormonal cambia y los niveles de testosterona disminuyen. Este descenso comienza alrededor de los 40 años, mucho más tarde que la edad en que comienza a disminuir la fertilidad femenina, pero sigue siendo significativo.

La testosterona es la hormona que controla la libido masculina, la capacidad de eyacular y la capacidad de lograr y mantener una erección. Los niveles totales de testosterona disminuyen aproximadamente un 0,8 % anual , mientras que la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) aumenta un 1,6 % anual, lo que, según especulan los científicos, reduce aún más los niveles de testosterona.

Producción de esperma y semen

Actualmente, los científicos coinciden en que la calidad del esperma disminuye con la edad, pero existe menos consenso sobre las razones y los mecanismos exactos de este fenómeno. La disminución de la testosterona sin duda influye. Las células de Leydig en los testículos generan altos niveles de testosterona, la cual produce esperma, pero su número disminuye con la edad.

Existen diversos factores que afectan la salud de los espermatozoides y el semen. (Los espermatozoides son los que fertilizan el óvulo, y el semen es el líquido que los contiene). Los principales problemas son:

  • Concentración de espermatozoides (% de espermatozoides en el líquido seminal)
  • Morfología (forma) del espermatozoide
  • Motilidad del espermatozoide (capacidad de moverse hacia el óvulo)

Todavía no está claro si la concentración de espermatozoides disminuye significativamente. Algunos científicos incluso creen que la concentración de espermatozoides puede aumentar ligeramente con la edad.

Existen estudios que demuestran que la morfología de los espermatozoides puede disminuir hasta un 0,9 % anual, con una variación total de hasta un 18 % en 20 años. La forma del espermatozoide influye en su capacidad para fertilizar el óvulo. Cuanto mayor sea la desviación respecto a la forma normal, más difícil será la concepción. Sin embargo, la morfología de los espermatozoides es difícil de investigar con precisión, ya que los datos varían considerablemente entre los diferentes estudios.

Los científicos están mucho más preocupados por cómo los cambios en la motilidad de los espermatozoides afectan la fertilidad masculina. Según las investigaciones más recientes, la motilidad de los espermatozoides podría disminuir un 0,8 % por cada año de edad. De hecho, el 40 % de los hombres de entre 40 y 60 años tienen espermatozoides con baja motilidad , en comparación con solo el 20 % de los hombres de entre 20 y 30 años y el 17 % de los de entre 30 y 40 años.

Otros problemas que provocan el deterioro de la salud de los espermatozoides son la disminución del volumen de semen y la pérdida de fuerza en la función vesicular, lo que significa que el semen se eyacula con mucha menos fuerza y ​​no llega tan lejos.

Fragmentación del ADN y aborto espontáneo

Las mujeres nacen con un número limitado de óvulos, pero los hombres siguen produciendo espermatozoides a lo largo de su vida. Cada vez que se produce un espermatozoide, este reproduce el ADN masculino, y con cada replicación existe el riesgo de mutaciones o fragmentación del ADN. A medida que los hombres envejecen, la fragmentación del ADN aumenta.

Un aumento en la fragmentación del ADN también implica un aumento en las anomalías cromosómicas, que pueden causar defectos de salud, bajo peso al nacer y aborto espontáneo o muerte fetal. El riesgo de aborto espontáneo en el primer trimestre es un 25 % mayor cuando el padre tiene más de 35 años, incluso si la madre es menor de 30. Otro estudio encontró que los bebés nacidos de padres de 45 años o más tenían más probabilidades de nacer prematuros y de tener bajo peso al nacer y una puntuación Apgar baja que los nacidos de padres más jóvenes. Además, los bebés con padres mayores de 55 años tenían más probabilidades de necesitar ventilación asistida y de ser ingresados ​​en una unidad de cuidados intensivos neonatales.

Los efectos de vivir

Ten en cuenta que, cuanto mayor sea tu edad, más tiempo habrás estado expuesta a toxinas y gérmenes, y más probabilidades tendrás de desarrollar afecciones que pueden afectar tu fertilidad. Los autores de un estudio observan que «el riesgo de desarrollar una enfermedad o de estar expuesta a toxinas ambientales aumenta con la edad».

Algunos de los problemas ambientales que pueden afectar la fertilidad masculina incluyen:

  • Exposición a toxinas en el hogar o en el trabajo.
  • Exposición a altas temperaturas
  • Efectos secundarios de los medicamentos recetados
  • Condiciones médicas

Las toxinas

disruptoras endocrinas se encuentran en muchos artículos comunes, tanto en el hogar como en el trabajo. Se trata de sustancias que alteran la liberación de las hormonas sexuales que controlan la producción de esperma y la función eréctil. Algunos disruptores endocrinos graves incluyen:

  • El triclosán, presente en muchos jabones antibacterianos y limpiadores domésticos.
  • Los ftalatos y los parabenos se utilizan en docenas de productos, incluidos desodorantes, detergentes para ropa y ambientadores.
  • El BPA (bisfenol A) y el bisfenol S (BPS) se utilizan en plásticos como el film transparente, las botellas de plástico y las fundas para teléfonos móviles.

Otros productos químicos que afectan el equilibrio hormonal incluyen pesticidas, DDE, gases de escape diésel, plomo y disolventes de pintura. Los gases de escape del tráfico también pueden afectar el recuento, la motilidad y la vitalidad de los espermatozoides.

Altas temperaturas:

La producción de esperma funciona mejor cuando los testículos están un par de grados por debajo de la temperatura corporal normal, pero muchos hombres trabajan en ambientes calurosos como fábricas, talleres mecánicos, etc., lo que eleva la temperatura testicular. Cuando los testículos están demasiado calientes, es más probable que produzcan espermatozoides con una forma incorrecta, lo que afecta su motilidad.

Problemas de salud:

Los problemas de fertilidad masculina suelen estar relacionados con otras afecciones, como la obesidad, el cáncer, la hipertensión, las enfermedades cardíacas y las enfermedades renales. Las enfermedades cardíacas y la presión arterial alta pueden dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de disfunción eréctil. La obesidad puede afectar el equilibrio hormonal. Todas estas afecciones son más frecuentes en hombres mayores que en hombres jóvenes.

Medicamentos.

Algunos medicamentos comunes, como la espironolactona y los bloqueadores de los canales de calcio recetados para la hipertensión, los bloqueadores H2 recetados para las úlceras estomacales y los tratamientos antiandrogénicos (flutamida) para la próstata, pueden tener efectos secundarios que afectan la producción de esperma.

¿Qué pueden hacer los hombres para mantener su fertilidad?

Al igual que con otros problemas de salud, mantener un peso saludable y evitar toxinas conocidas puede influir en la salud reproductiva masculina. Si tienes dificultades para concebir, también conviene considerar si hay algo en tu lugar de trabajo o en tu hogar que pueda estar afectando tu fertilidad.

Sin embargo, nadie puede (ni debería intentar) evitar envejecer, y es inevitable que la fertilidad masculina disminuya con la edad. Si eres un hombre mayor de 40 años y tú y tu pareja tenéis dificultades para concebir, conviene comprobar si existe algún factor que pueda estar afectando a vuestros niveles de fertilidad, así como investigar la fertilidad femenina.

Tanto si recurres a la fecundación in vitro, al esperma de un donante o a la concepción natural para formar tu familia, esperamos que tu experiencia sea lo más satisfactoria posible.

Esterilidad

La fertilidad y la infertilidad pueden ser temas muy emotivos. Las personas que tienen dificultades para concebir manifiestan sentirse deprimidas, avergonzadas y culpables, lo que puede tener un impacto enorme en su autoestima y bienestar.

Es más, aunque la subfertilidad y la infertilidad afectan a millones de personas en todo el mundo, muchas no comparten sus sentimientos y experiencias con familiares o amigos, lo que también puede hacerlas sentir aisladas y que nadie entiende por lo que están pasando.

Adquirir conocimientos es una forma de sentirse menos indefenso, mientras que hablar, ya sea con un amigo o un profesional, puede ayudarte a superar estos sentimientos, a menudo complejos y difíciles.

¿Sabías?

Problemas para concebir… No estás sola.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1 de cada 6 personas en todo el mundo experimenta problemas de fertilidad en algún momento de su vida.

Conoce los términos

Bajo el término general de infertilidad se engloban varias categorías diferentes, y es bueno conocer cuáles son las diferencias:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la infertilidad como la incapacidad de concebir tras 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Otras definiciones incluyen la incapacidad de concebir tras 12 ciclos de inseminación intrauterina (IIU) sin estimulación ovárica.

La esterilidad es la incapacidad total para tener hijos. Esto puede ocurrir de forma natural; por ejemplo, la menopausia provoca que las mujeres dejen de ser fértiles, ya que dejan de liberar óvulos para ser fecundados. También puede ocurrir tras ciertos procedimientos médicos, como el tratamiento del cáncer.

La infertilidad primaria se da cuando una persona nunca ha podido concebir.

La infertilidad secundaria se da cuando una persona ha podido concebir al menos una vez en el pasado.

Problemas de fertilidad masculina y qué se puede hacer al respecto.

Al igual que en las mujeres, los problemas de fertilidad masculina se dividen en dos categorías muy amplias: médicas y relacionadas con el estilo de vida. Los factores del estilo de vida incluyen el consumo de alcohol, el tabaquismo, el peso y la exposición a contaminantes o toxinas.

Cualquiera que sea la causa subyacente, la mayoría de los problemas de fertilidad masculina están relacionados con la producción o la liberación de esperma.

Algunos problemas comunes incluyen:

función sexual

¿Qué es?

Incapacidad para conseguir o mantener una erección, baja libido, problemas de eyaculación.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Consulta a un médico para descartar cualquier causa médica subyacente.Es posible que puedas aumentar la libido o tratar la disfunción eréctil con medicamentos.

infecciones

¿Qué es?

Algunas infecciones del sistema reproductor masculino pueden afectar la cantidad o la calidad de los espermatozoides.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Puede ser necesario recurrir a medicamentos para eliminar la infección, además de realizar cambios en el estilo de vida para ayudar a prevenir su reaparición, ya que las infecciones repetidas pueden causar daños más permanentes.

obstrucciones

¿Qué es?

Algún tipo de obstrucción en la uretra puede impedir el paso de los espermatozoides, reduciendo así la fertilidad.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Existen muchas razones por las que el tracto genital puede obstruirse, por lo que es posible que necesites realizar algunas pruebas para determinar la causa. Dependiendo de la causa de la obstrucción, la cirugía o los medicamentos pueden ser de ayuda.

Varicoceles

¿Qué es?

Los varicoceles son venas dilatadas en los testículos que afectan a la producción de esperma.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Los varicoceles a menudo se pueden tratar con una intervención quirúrgica menor.

Condiciones genéticas

¿Qué es?

Algunos hombres pueden heredar una afección genética que afecta la cantidad, la calidad o la liberación de espermatozoides.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Según la afección, la cirugía o la medicación pueden ser de ayuda. La reproducción asistida también podría ser una opción.

Insuficiencia de espermatozoides

¿Qué es?

El esperma puede variar considerablemente de un hombre a otro e incluso de un día para otro. Existen muchos factores que pueden influir en la producción de esperma, y ​​estos pueden afectarlo de diferentes maneras. Por ejemplo, los espermatozoides pueden ser demasiado pequeños, poco activos, tener una forma irregular, ser escasos o estar ausentes.

¿Qué se puede hacer al respecto?

Si el tiempo, los cambios en el estilo de vida y las intervenciones médicas no son suficientes para solucionar la situación, las técnicas de reproducción asistida (TRA) podrían ser una opción.

Problemas de fertilidad femenina y qué se puede hacer al respecto.

El sistema reproductivo femenino es más complejo que el masculino, al igual que la fertilidad femenina. Son tantos los factores que pueden afectar el ciclo menstrual y la fertilidad de una mujer que a menudo se necesita tiempo para determinar a) si una mujer es subfértil y b) cuál es la causa.

Un estudio reveló que las parejas esperaban, en promedio, 3 años antes de recibir un diagnóstico de infertilidad, precisamente porque puede llevar mucho tiempo identificarla y descubrir sus causas.

¿Sabías?

Alrededor del 85% de las parejas que tienen dificultades para concebir tienen una causa identificable, y aproximadamente el 15% padecen "infertilidad inexplicada".

Conoce tus opciones

Las opciones disponibles dependen de tu edad y de los problemas de fertilidad que presentes. Los cambios en el estilo de vida son los más fáciles de abordar, ya que el poder para modificar tus hábitos está en tus manos. Sin embargo, si tienes menos de 40 años, un peso saludable y un estilo de vida relativamente sano, y sigues teniendo dificultades para concebir después de aproximadamente 12 meses o ciclos de reproducción asistida, podría ser conveniente consultar con un médico para descartar otras afecciones. Si tienes más de 35 años y aún no has concebido después de 6 meses, te conviene buscar la opinión de un profesional.

El tipo de tratamiento que se ofrece variará mucho dependiendo de:

  • Tu edad y la edad de tu pareja masculina
  • ¿Cuánto tiempo llevas intentando concebir?
  • Si el problema principal requiere cirugía y/o medicación.
  • ¿Qué servicios están disponibles en tu zona?

El siguiente paso, si el tratamiento no funciona o no es adecuado, es considerar intervenciones como las técnicas de reproducción asistida (TRA). Este término engloba las diversas maneras en que se puede facilitar el embarazo mediante procedimientos científicos, como la fertilización in vitro de un óvulo con esperma (fecundación in vitro, que significa literalmente "en vidrio") o la implantación de óvulos prefertilizados o precongelados en el útero.

Hablemos de ello

Como siempre ocurre con temas complejos y emotivos, es mejor hablar de todas tus opciones, sentimientos y pensamientos con tu pareja, si la tienes, pero también con familiares y amigos, y con un profesional especializado en fertilidad. Un profesional en fertilidad puede ayudarte a navegar por el laberinto de opciones, pruebas y procedimientos, así como a procesar sentimientos que a menudo pueden ser contradictorios, difíciles o abrumadores.

¿La congelación de óvulos es adecuada para ti?

Desarrollado en colaboración con la Dra. Mathilde Bourdon, especialista en fertilidad de Francia.

¿Es la congelación de óvulos adecuada para ti?

A menudo se dice que las mujeres tienen un «reloj que corre» en lo que respecta a su fertilidad. ¿Es esto cierto?La evidencia demuestra que sí, es cierto . La fertilidad femenina comienza a disminuir gradualmente después de los 30 años, con un descenso pronunciado después de los 35, ya que tanto la cantidad como la calidad de nuestros óvulos disminuyen con la edad. Esto significa que, si deseas tener hijos después de los 30, y especialmente después de los 35, tus probabilidades de concebir y tener un embarazo saludable son menores que si lo intentaras a los 20 años.

¿Qué podemos hacer al respecto? Una opción para preservar la fertilidad es la congelación de óvulos, un proceso que consiste en congelarlos a una edad temprana para poder utilizarlos más adelante. Por ejemplo, si congelas tus óvulos a los 30 años y tienes dificultades para concebir unos años después, tendrás una reserva de óvulos de 30 años que podrías usar para intentar quedar embarazada mediante FIV. En general, la congelación de óvulos puede aumentar las probabilidades de tener un embarazo saludable en el futuro, pero es importante saber que no garantiza el embarazo.

Muchas personas optan por congelar sus óvulos por diferentes motivos. Algunas mujeres prefieren centrarse en su carrera o estudios, otras desean tener más tiempo para encontrar a la pareja ideal, o simplemente quieren reducir la presión y tener más tiempo y opciones. Sea cual sea tu razón, es una decisión muy personal.

El árbol de decisiones que aparece a continuación está diseñado para ayudarte a empezar a considerar si la congelación de óvulos podría ser adecuada para ti. No constituye asesoramiento médico y solo tiene en cuenta tu edad, no tu historial médico personal ni ninguna afección subyacente.

Si alguna vez tienes dudas, lo mejor es hablar con un médico o un especialista en fertilidad que pueda orientarte según tu situación particular.

Tu guía rápida para ayudarte a decidir si la congelación de óvulos podría ser adecuada para ti.

¿Alguna vez has querido tener hijos?

Conclusión

Este diagrama de flujo es un punto de partida, no un consejo médico. El proceso de fertilidad de cada persona es único, y siempre es recomendable obtener orientación personalizada de un médico.

Si estás pensando en intentar quedarte embarazada pronto, considera la posibilidad de recibir asesoramiento preconcepcional y una revisión ginecológica para asegurarte de que todo va por buen camino.

Si deseas obtener más información sobre la congelación de óvulos o hablar sobre si podría ser adecuada para ti, consulta con un especialista en fertilidad. Puedes descargar nuestra guía de conversación para ayudarte a preparar tu primera consulta.

O, si aún no estás lista para tomar ninguna decisión, siempre es un buen momento para informarte sobre tu fertilidad y así poder tomar decisiones con conocimiento de causa en el futuro. Prueba la:

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